El Camino de Santiago es una experiencia que hay que vivir por lo menos una vez en la vida, pero para disfrutarla de verdad, también es muy importante venir preparado. Y cuando acabas una etapa y llevas más de 6 horas andando, te duelen los pies y solo piensas en ducharte y tumbarte es muy importante que tu mochila pese tan poco como sea posible.
Por eso, decidir qué llevar al Camino de Santiago para dormir en camping no va de meter en la mochila todo lo que "podría hacer falta", sino justo lo contrario: llevar lo justo y dejar sitio para improvisar. La diferencia entre disfrutar las etapas o sufrirlas se decide, muchas veces, antes de salir de casa.
En esta guía te dejamos una checklist realista y ligera para que tus #CampStories sean lo más ligeras posibles: lo imprescindible para el descanso, la higiene y el cuidado de los pies, los extras que de verdad valen su peso y los errores que casi todo el mundo comete la primera vez.
Peso objetivo según tu tipo de Camino
No es lo mismo hacer los últimos 100 km que el Camino entero, y tu mochila debería reflejarlo. Así que para que puedas preparar tu historia y que luego solo quede andar y disfrutar te dejamos las referencias del peso que debería tener tu mochila.
- Etapas finales (5-7 días): salir de Sarria en el Camino Francés, desde Tui en el Portugués o desde Ferrol en el Camino Inglés son las opciones más populares para conseguir la Compostela. Al ser pocos días y casi siempre en buena época, puedes afinar mucho: ropa para dos o tres días y poco más.
- Camino completo (semanas): un Camino Francés desde Saint-Jean-Pied-de-Port son casi 800 km y más de 30 etapas. Aquí entran en juego más cambios de tiempo y más desgaste, así que no pasarse con el equipaje importa todavía más.
Como referencia, muchos peregrinos buscan que la mochila cargada no supere el 10 % de su peso corporal: en verano, durmiendo en albergues, campings o bungalows, suele rondar los 6 a 8 kg.
Dormir en camping vs. albergue en el Camino
La gran ventaja del camping en el Camino de Santiago es que puedes elegir cómo duermes. Si duermes en una habitación las noches que el cuerpo pida cama de verdad o si prefieres darte el gusto de dormir en un glamping del Camino, en una cabaña con jacuzzi cuando tus piernas necesiten un respiro lleno de confort.
Frente al albergue clásico de literas, esto cambia bastante lo que metes en la mochila. Así que te recomendamos tener claro dónde vas a dormir antes de hacer el equipaje, porque va a influir mucho en el peso y el tipo de equipaje.
Ropa de cama, toalla y ducha
En un albergue duermes en litera y el saco de dormir o, en verano, un ligero saco-sábana lo pones tú. Si acampas con tienda, la pieza clave para descansar es una buena esterilla aislante: te separa del suelo y, sobre todo, te aísla del frío y la humedad del suelo. Y si duermes en bungalow o glamping, la ropa de cama viene incluida, así que ahorrarás peso y bulto para dejar lugar a todas las #CampStories con las que volverás.
Si duermes en albergue o en tienda tienes que traer sí o sí: una toalla de microfibra (ocupa nada y seca rápido) y unas chanclas para las duchas compartidas, tus pies te lo agradecerán.
En HolaCamp Camino las toallas vienen incluidas y cada habitación y cabaña tiene su propio baño privado, por lo que es muy importante preparar bien tu historia y elegir en qué tipo de alojamientos te hospedarás antes de empezar a andar, para no cargar con peso innecesario.
Cargar móvil y frontal
Los enchufes son oro y casi siempre escasean: en albergues y en los baños del camping hay pocos y se pelean. Y aunque en HolaCamp Camino cada cabaña tiene varios enchufes te dejamos algunas precauciones que te pueden ahorrar muchos sustos:
- Una batería externa de unos 10.000 mAh te saca de cualquier apuro durante varios días.
- Un cargador con varias salidas USB para que un solo enchufe alimente móvil, reloj y frontal a la vez.
- Un frontal ligero. No es opcional: las salidas de madrugada van a oscuras y, si duermes en dormitorios compartidos, te mueves de noche sin encender la luz de todos. Y usar la linterna del móvil te funde la batería justo cuando más la necesitas.

Checklist esencial (versión ultraligera)
Ahora sí que sí, esto es lo que de no te puede faltar en la mochila. Si algo no está aquí ni en la lista de extras de más abajo, pregúntate si lo necesitas.
Imprescindibles de sueño y descanso si duermes en un albergue o acampas
- Saco de dormir ligero, o saco-sábana si vas en pleno verano.
- Esterilla aislante (si duermes en tienda).
- Almohada hinchable o una funda que rellenas con ropa (opcional, pero pesa poquísimo).
- Tapones para los oídos y antifaz: descansar de verdad en una litera ajena o con ruido de camping vale más que casi cualquier otra cosa.
- Frontal con pilas de repuesto.
Higiene y cuidado de pies
Aquí se gana o se pierde el Camino. Los pies son lo más importante: cuídalos.
- Toalla de microfibra y chanclas para la ducha.
- Neceser mínimo: jabón sólido multiusos (sirve para ti y para lavar la ropa), cepillo, pasta de tamaño viaje y un desodorante pequeño.
- Calcetines técnicos sin costuras, dos o tres pares. El algodón roza y tarda en secar; olvídalo.
- Kit antiampollas: vaselina o crema antirrozaduras antes de andar, apósitos para ampollas, esparadrapo de tela y unas tijeras pequeñas o cortaúñas.
Botiquín realista (sin farmacia a cuestas)
No cargues la farmacia entera: en cada etapa hay una. Lleva lo justo para no quedarte tirado a media tarde.
- Tu medicación personal, lo primero.
- Analgésico (paracetamol o ibuprofeno), apósitos para ampollas, antiséptico, esparadrapo y una venda.
- Sales o electrolitos para reponer en días de calor.
- Protección solar y, según la zona y la época, repelente de insectos.
Lo que no te puede faltar si te alojas en HolaCamp Camino
En HolaCamp creemos en rodearnos de naturaleza sin renunciar al confort, así que todos nuestros alojamientos cuentan con sábanas, almohadas, toallas, baño privado y jabón para que no tengas que cargar con más peso que el justo y necesario. Así que te dejamos la lista muy reducida de esenciales que no pueden faltar en tu maleta aunque te alojes en HolaCamp Camino:
- Frontal con pilas de repuesto.
- Cepillo, pasta de tamaño viaje y un desodorante pequeño.
- Calcetines técnicos sin costuras, dos o tres pares.
- Kit antiampollas: vaselina o crema antirrozaduras antes de andar, apósitos para ampollas, esparadrapo de tela y unas tijeras pequeñas o cortaúñas.
- Tu medicación personal
- Analgésico (paracetamol o ibuprofeno), apósitos para ampollas, antiséptico, esparadrapo y una venda.
- Sales o electrolitos para reponer en días de calor.
- Protección solar y, según la zona y la época, repelente de insectos.
Extras que sí merecen la pena
Y como te hemos liberado algo de espacio en la maleta, puedes valorar si te merece la pena traer algun extra. Porque no todo extra es peso muerto. Estos se ganan el sitio porque pueden hacer que tus #CampStories del Camino pasen de comunes a inolvidables:
Impermeable bueno, pinzas, bolsa estanca
- Impermeable o poncho que cubra también la mochila. En Galicia puede llover en cualquier época, verano incluido, así que esto no es accesorio: es lo que marca la diferencia entre una etapa pasada por agua y un drama.
- Bolsa estanca (o bolsas de basura resistentes) para forrar la mochila por dentro. Mantiene seco lo que no puede mojarse.
- Un par de pinzas o imperdibles para colgar de la mochila lo que siga mojado para que se termine de secar mientras caminas.
- Bastones de trekking. Tus rodillas los pedirán en las bajadas largas.
- Botella reutilizable. Hay fuentes por el camino; rellenar pesa menos que comprar.
Errores típicos (y cómo evitarlos)
Ese jersey "por si refresca", el segundo libro, el neceser de casa entero… todo eso pesa cada paso del día.
La buena noticia: en el Camino hay vida. Farmacias, supermercados, fuentes y tiendas en casi todas las etapas. Así que piensa que lo que te falte, lo compras; lo que sobre, lo arrastras.
Casi todos los fallos de equipaje se repiten viaje tras viaje. Así que para que no te pase lo mismo, te contamos nuestros errores:
Duplicar ropa, llevar "por si acaso"
- Duplicar ropa. Dos conjuntos para andar y uno para dormir bastan: lavas cada tarde al llegar. Cinco camisetas son tres de más.
- El "por si acaso". La segunda chaqueta, el calzado extra, el libro grueso. Si no lo vas a usar en tres días, fuera.
- Estrenar botas en el Camino. Calzado nuevo es sinónimo de ampollas. Empieza a usarlo semanas antes para que se adapte a tu pie.
- Cargar comida y agua de sobra. Encontrarás sitios para comer constantemente. Llevar reservas de más solo añade peso que no vas a necesitar.
Mini guía de compra
Si vas a comprar algo nuevo antes de salir, que sea con criterio. Estas son las decisiones que más impacto tienen en cómo duermes y cómo aguantas la etapa.
Qué elegir si llueve (y no quieres sufrir)
- Lluvia: el poncho cubre cuerpo y mochila de una vez y ventila bien, pero con viento se vuelve incómodo. El chubasquero transpirable más una funda de mochila es más versátil. Para zonas húmedas como Galicia, mucha gente lleva las dos cosas en versión ligera.
- Calzado: para la mayoría y en verano, una zapatilla de senderismo transpirable y de secado rápido rinde más que una bota pesada. Si vas en temporada de lluvias, valora una con membrana impermeable, no queremos que andar con los pies dentro de un charco ensucie esta experiencia única.
- Saco: para un Camino con humedad, el relleno sintético es más agradecido que el plumón, porque aísla aunque se moje y seca antes. Elige una temperatura de confort acorde a la estación.
- Mochila: con 30-40 litros sobra si duermes en albergue, bungalow o glamping; sube a 45-50 solo si cargas tienda. Que ajuste bien en la cadera importa más que los litros.

El Camino premia a quien viaja ligero. Cuanto menos cargues, más espalda, más rodillas y más cabeza te quedan para lo que de verdad importa: el paisaje, la gente que te cruzas y esa sensación, al llegar a Santiago de Compostela, de haber hecho cada kilómetro por tu propio pie. Hazla pensando en eso y volverás con las mejores #CampStories del Camino: las que no pesan.
Algunas preguntas frecuentes
¿Necesito saco si duermo en bungalow?
No. Los bungalows y los alojamientos glamping de HolaCamp Camino incluye ropa de cama y toallas, así que puedes ahorrarte el saco. Si vas alternando noches de camping con techo y albergues, un saco-sábana ligero es un buen comodín por higiene y comodidad, sin apenas peso.
¿Qué hago con la ropa mojada?
Nada más llegar, lávala y escúrrela bien (cuanto más exprimas, antes seca) y cuélgala en un sitio aireado. Lo que no termine de secar, lo enganchas con pinzas a la mochila al día siguiente para que se airee andando. Guarda lo mojado separado de lo seco en una bolsa estanca y, regla sagrada, nunca metas el saco húmedo: es la forma más rápida de dormir mal y de que coja olor. En HolaCamp Camino podrás secar todas tus cosas en el interior de las cabañas gracias a su aire acondicionado y calefacción.













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